Consejos para tu batch cooking

La técnica del batch cooking se ha puesto muy de moda en los últimos años y consiste, básicamente, en preparar comida con antelación y conservarla ya lista o casi lista para consumir en los días siguientes. Se trata de una manera sencilla de ahorrar tiempo en la cocina, ya que se dedica solo un día a la semana a cocinar un rato más largo para luego no tener que invertir tiempo en ello cada día. Además del tiempo que ahorras en cocinar, el batch cooking tiene otras ventajas:

 

  • Nos obliga a planificar mejor las comidas de la semana. Cuando tenemos poco tiempo y no hemos pensado qué comer ni disponemos de comida preparada, tenemos más riesgo de acabar tomando malas elecciones o hacer una comida poco completa. En cambio, si hemos planificado nuestro menú semanal, sabemos qué vamos a comer (aunque podamos tener cierta flexibilidad, claro) y encima lo tenemos más o menos listo a falta de juntar en el plato y/o calentar, es casi seguro que lo haremos bien. Esto no solo nos beneficia a la salud física al tener lista una comida saludable y completa, sino que también evitar tener una preocupación extra en el día a día.
  • Reduces el desperdicio alimentario. En la actualidad tiramos muchos alimentos porque se nos caducan antes de utilizarlos, porque preparamos de más, porque no los conservamos correctamente y se estropean… De nuevo, la planificación es clave para que esto no ocurra.
  • ¡Solo friegas los cacharros una vez! Al cocinar muchas cosas de golpe, utilizas sartenes, ollas y resto de utensilios de cocina en el mismo rato e incluso puedes usarlos para varias preparaciones una detrás de otra. Fregarás todo al terminar y el resto de días no tendrás cacharros sucios acumulados o, como mucho, uno o dos que hayas necesitado para terminar una preparación.
  • No solo ahorras tiempo, sino que también supone un ahorro energético. Por ejemplo, puedes usar el horno para cocinar varias cosas a la vez o una detrás de otra sin necesidad de calentarlo de nuevo desde cero. Lo mismo ocurre con otros utensilios como la freidora de aire o el lavavajillas.
  • Puedes aprovechar el rato de cocinado para relajarte (o motivarte) escuchando música, ver una serie, aprender con un podcast o llamar a familiares y amigos para charlar con ellos un rato. Incluso puedes aprovechar los tiempos de espera para poner orden en tu cocina o limpiar, que siempre viene bien. 

Algunos consejos para que tu batch cooking sea más eficiente y realmente ese tiempo de cocinado te salga a cuenta son los siguientes:

  • Planificar las preparaciones que se pueden cocinar con antelación. Una vez te sientes a organizar tu menú semanal, anota también qué vas a preparar el día del batch cooking y cómo vas a conservarlo. Asegúrate de tener los ingredientes disponibles o anotarlos en la lista de la compra también cuando planifiques tu semana. Para ayudarte en esta tarea, puedes utilizar la plantilla que te dejo al final de la página.
  • Antes de empezar a cocinar, piensa en los tiempos de cocinado de las distintas preparaciones que vayas a realizar. Comienza con las más largas y las que tengan tiempos de espera que te permitan hacer otras.
  • Utilizar al mismo tiempo el horno, los fuegos y el microondas. ¡Aprovecha al máximo el tiempo y las herramientas!
  • Mientras algunas preparaciones se terminan, se puede aprovechar el tiempo para recoger y fregar, así evitarás que al final tengas todo acumulado y habrás adelantado la última tarea.

Por último, es importante conocer cómo debes almacenar los alimentos preparados que consumirás otro día y cuánto tiempo puedes conservarlos sin que se estropeen y manteniendo unas buenas condiciones, tanto sanitarias como culinarias. Vamos a ver algunos puntos:

 

En la infografía superior tienes representado el  tiempo que puedes conservar distintos alimentos cocinados en la nevera o el congelador. Debes tener en cuenta que la carne picada dura menos que otras carnes y que siempre será mejor no apurar mucho los tiempos, pues nos arriesgamos a sufrir una intoxicación alimentaria. Además, aquellas preparaciones realizadas con huevo crudo, como la mayonesa o el ali-oli, no se guardan; deben consumirse en el momento. Las patatas se conservan mejor si se guardan con piel y en el caso de los cereales, no esperes a que se enfríen para guardarlos en la nevera, hazlo tras el cocinado. La congelación de cereales y tubérculos no es dañina para la salud, pero sus propiedades organolépticas y la textura que adquieren resultan extrañas y poco agradables.

 

Otros consejos importantes son los siguientes:

  • No guardes recipientes calientes en el congelador, pero sí puedes hacerlo en la nevera y es mejor que no los dejes mucho tiempo a temperatura ambiente, pues es ideal para que crezcan microorganismos.

 

  • Si optas por congelar algunas preparaciones, deberás aprender cuál es la forma correcta de descongelar los alimentos. Nunca debes hacerlo a temperatura ambiente, poniendo el táper en la encimera de la cocina hasta que se descongele, sino que lo ideal es hacerlo en la nevera unas horas antes (por ejemplo, cambiándolo del congelador a la nevera la noche anterior), o bien directamente si no te da tiempo o se te ha olvidado. Para evitar estos despistes póntelo fácil y configura una alarma en el teléfono por las noches, después de cenar, que te recuerde la tarea.

 

  • Los alimentos solo pueden congelarse-descongelarse una sola vez. Una excepción sería el tener el alimento crudo congelado, descongelarlo para cocinarlo y posteriormente volver a congelar esa preparación. Pero una vez lo descongeles, deberás consumirlo al momento.

 

  • En la nevera, utiliza la balda de abajo para conservar los tápers preparados y también para descongelar. Es la más fría y evitas que el líquido de descongelación pueda caer en otros alimentos. Para ello es también importante que utilices recipientes adecuados. En el caso de los alimentos crudos, como carne o pescado, debes separarlos del líquido de congelación y para ello, lo ideal es utilizar recipientes con rejillas.

 

  • Lo ideal es que prepares los alimentos en raciones pequeñas, sobre todo si las vas a congelar. De lo contrario, al poner el recipiente en la nevera tardará mucho en descongelarse o no lo hará de la forma adecuada.

 

  • Además, los alimentos solo se pueden recalentar una vez, por lo que si al final no lo consumes todo, tendrás que tirarlo.

 

¡Espero que estos consejos te sirvan para tu rato de cocina semanal!

 

Con esta plantilla podrás planificar tus comidas de la semana, la lista de la compra y qué vas a cocinar con antelación si practicas el famoso batchcooking. Tener pensado lo que comemos nos ayudar a tomar mejores elecciones, a no cometer errores y además, nos ahorra preocupaciones extra en el día a día. Espero que te sea útil y, si lo utilizas, me encantará verlo y que lo compartas en redes sociales.

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Marta Castroviejo

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