Problemas gastrointestinales en deportistas. ¿Por qué ocurren?

Como deportistas, es muy común preocuparse por el estado de la musculatura, pero muchas veces se subestima la importancia del tracto gastrointestinal (GI) en la salud y rendimiento. El sistema GI tiene una función clave para aportar fluidos y energía (sobre todo carbohidratos) durante el ejercicio de larga duración, por lo que su importancia es fácil de comprender cuando sabemos que tanto hidratación como ingesta son esenciales para un buen rendimiento deportivo [1].

 

A pesar de la importancia del tracto GI en la práctica deportiva, los problemas gastrointestinales son muy comunes en atletas que participan en eventos de resistencia, lo que da lugar a un rendimiento alterado y también una peor recuperación. Existen distintos estudios, pero en general se habla de prevalencias de 30-50% de deportistas que experimentan estos problemas relacionados con el sistema GI [2, 3]. Incluso algunos estudios muestran prevalencias de más del 90%, lo que dependerá muchas veces de la metodología, pero que sin duda indica lo común que es sufrirlos. La severidad de estos síntomas es muy variable, desde leves hasta severos e incluyen nauseas, vómitos, dolores abdominales, diarrea, gases, dolor de estómago y otros, afectando tanto al tracto GI superior (estómago) como inferior (intestino) [4]. La variabilidad es alta, tanto entre disciplinas (los corredores de larga distancia parecen ser los que más sufren este tipo de dolencias) como entre deportistas, pero básicamente, los problemas GI pueden clasificare en cuatro categorías en función de su naturaleza: fisiológicos, mecánicos, nutricionales y psicológicos (Figura 1) [2].

Figura 1: Esquema de las causas de los problemas gastrointestinales en deportistas agrupadas en función de su origen.
 

En cuanto a las causas relacionadas con la nutrición, es muy importante tenerlo en cuenta, pues a pesar de que algunos síntomas ocurren en ausencia de alimento, la nutrición tiene una gran influencia en el sistema gastrointestinal. En este sentido, se pueden mencionar varios aspectos [2]:

  • La toma de grandes cantidades de carbohidratos durante el ejercicio, y si solo son de un tipo (es decir, que utilizan un solo tipo de transportador intestinal) se relaciona con mayor probabilidad de malestar GI. Por ello, en carreras de larga distancia en las que se deben consumir cantidades elevadas de CH, se recomienda el uso de mezclas de carbohidratos que utilizan distintos transportadores intestinales (esto da para otro artículo entero).
  • La toma de bebidas de alta osmolaridad durante la prueba (>500mOsm/L) también están relacionadas con más problemas GI. Y no solo la osmolaridad, también la concentración, tipo de carbohidratos y el pH de las bebidas deben cuidarse para evitar síntomas GI.
  • Las comidas previas deben planificarse correctamente, evitando que sean de difícil digestión como las que contienen grandes cantidades de grasa o fibra. La fibra, grasa, proteína y fructosa se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar síntomas gastrointestinales.
  • El estado de hidratación es también importante, pues la deshidratación puede empeorar los síntomas.

 

 

 

Por otro lado, el propio ejercicio produce variaciones en el funcionamiento del tracto GI que tendrán su impacto en estas dolencias, pero que también pueden mejorarse mediante el “entrenamiento del intestino” y otras prácticas. Tradicionalmente se ha puesto un mayor énfasis en la hipoperfusión esplácnica [5] pero el ejercicio también tiene efectos en la motilidad intestinal, la función barrera y la absorción de nutrientes [2].

 

El ejercicio conlleva distintas posturas y movimientos que pueden influenciar a la aparición de problemas gastrointestinales, como son los rebotes y continuos impactos en carrera, así́ como las posiciones que adoptan los ciclistas, que provocan presión en estómago e intestino.

 

Aunque las causas psicológicas no están agrupadas como tal en los artículos, considero que son importantes. Los nervios en competición, la falta de un correcto descanso, los viajes o los cambios en las rutinas habituales no son factores a ignorar. Además, durante la competición, el sistema nervioso simpático está más activado, de manera que aunque se hayan practicado las pautas nutricionales en entrenamientos, sigue siendo posible sufrir problemas GI el día de la carrera, puesto que el sistema digestivo actúa por el sistema parasimpático y el mayor estado de alerta durante la competición puede hacer que la digestión se ralentice.

 

Vale, ya sabemos por qué se dan los problemas GI en deportistas. Pero, ¿cómo se solucionan? Existen distintos consejos prácticos para mejorar puntos comentados que pueden estas causando estos problemas (como las pautas nutricionales), así como estrategias de entrenamiento del intestino que harán que esos problemas se vayan reduciendo. Esto, de nuevo, da para otro artículo, y creo que este ya ha quedado bastante largo. Por último, comentar que e uso de antiinflamatorios no esteroideos no selectivos (NSAIDs, como el ibuprofeno), aumenta el riesgo de sufrir problemas gastrointestinales [6, 7], por lo que evitar esa práctica (muy común [8]) de tomarse estos medicamentos antes de una competición puede ser un primer paso.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Jeukendrup AE. Training the Gut for Athletes. Sport. Med. 2017; 47:101–110.
  2. de Oliveira EP, Burini RC, Jeukendrup A. Gastrointestinal Complaints During Exercise: Prevalence, Etiology, and Nutritional Recommendations. Sport. Med. 2014; 44(S1):79–85.
  3. Jeukendrup AE, Vet-Joop K, Sturk A et al. Relationship between gastro-intestinal complaints and endotoxaemia, cytokine release and the acute-phase reaction during and after a long-distance triathlon in highly trained men, 2000.
  4. Moses FM. The Effect of Exercise on the Gastrointestinal Tract. Sport. Med. 1990; 9(3):159–172.
  5. van Wijck K, Lenaerts K, Grootjans J et al. Physiology and pathophysiology of splanchnic hypoperfusion and intestinal injury during exercise: Strategies for evaluation and prevention. Am. J. Physiol. – Gastrointest. Liver Physiol. 2012. doi:10.1152/ajpgi.00066.2012.
  6. Gabriel SE, Jaakkimainen L, Bombardier C. Risk for serious gastrointestinal complications related to use of nonsteroidal anti-inflammatory drugs: A meta-analysis. Ann. Intern. Med. 1991; 115(10):787–796.
  7. Van Wijck K, Lenaerts K, Van Bijnen AA et al. Aggravation of exercise-induced intestinal injury by ibuprofen in athletes. Med. Sci. Sports Exerc. 2012; 44(12):2257–2262.
  8. Gorski T, Lusa Cadore E, Santana Pinto S et al. Use of NSAIDs in triathletes: Prevalence, level of awareness and reasons for use. Br. J. Sports Med. 2011; 45(2):85–90.

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Marta Castroviejo

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